Valencia se confirma como la ciudad de los documentos |

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Andreas Almgren abandona Mestalla, donde todavía se escuchan los gritos de pena de anoche de los valencianistas, consulta el reloj y acelera un poco el paso. Unos metros más atrás, el joven etíope Khairi Bejiga, de 19 años, el más famoso de la historia de los 10 kilómetros, comprende que el tren se le escapa. Los pensamientos del sueco contaban rápido y ya disfruta de la señal que se establecerá un kilómetro más tarde, al final del Paseo de la Alameda, donde casi todos los corredores del 10K Valencia llegan contentos y con un nuevo récord. También Almgren, que logra lo mejor de Europa a falta de ocho segundos para el final de 26m 45s, récord histórico. O la ridícula Eilish McColgan de Dundee (Escocia), que recuperará el mejor tiempo europeo que perdió el pasado domingo al correr 30m 7s.

El sol brilla y las palmeras apenas se balancean en los días previos a la llegada del viento. Es genial para la gente, pero no para los atletas que están batiendo, uno tras otro, los récords de Suecia (Almgren), Alemania (Abdilaahi), Gran Bretaña (Wigfield), Portugal (Pinto), Irlanda (Gidey), Holanda (Foppen)… De todos los países llegan al mundo de los récords, donde la historia de España no falta ni siquiera después de la sorprendente carrera del corredor de media distancia de 25 m (7 m’s Mechaal A2) que alcanzó el cuarto puesto del mundo y los quintos Juegos Olímpicos en 1.500 m. Said encontró un lugar en Estados Unidos y hace unos meses regresó a España, donde descubrió a un deportista con un potencial del que nadie dudaba.

Mechaal superó en 16 segundos la marca conseguida por Ilias Fifa en la misma fase hace 12 meses. Uno de Palamós, que pasó por la Iowa State University, todavía caliente al final, se vengó. «Aquí me han rechazado muchas veces por el entrenamiento del CAR de Madrid, nunca he tenido ningún apoyo. Quiero dejarlo claro: todo es gracias a Estados Unidos y a mi equipo, Vistasol. Punto», afirmó. La organización española asegura que pagaron los preparativos que hicieron en el CAR de Sierra Nevada para batir este récord.

Allí, a 2.300 metros sobre el nivel del mar, McColgan también se preparó. La mayoría de las mañanas tenía que coger una pala para quitar la nieve de la pista, porque ya había empezado a conseguir el récord europeo que era casi el objetivo de su familia. Eilish, plusmarquista británica de 5.000 m, 10.000 m, 5K, 10K, 10 millas y media maratón, es hija de Liz McColgan, una corredora que se proclamó campeona del mundo en Tokio en 1991, y dos años antes, en 1989, batió el récord europeo de 10K. Otra británica, Paula Radcliffe, se la llevó en 2003, y la hija de Liz buscó a la familia en 2022. El domingo pasado, en Niza, Bélgica ganó Jana Van Lent (30m 10s), pero McColgan se fue a Valencia, el mejor lugar, para tomar otros 35 años.

Uno de los pocos deportistas que no logró su objetivo en una ciudad llamada wa correr Era Marta García. La palentina, que venía de ganar en San Silvestre Vallecana a finales de año, 11 días antes, criticó lo reñido de la carrera en la que acabó igualando el récord de España de Carla Gallardo (31m 11s), pero que no es aceptable para los indicadores por la distancia entre la salida y el final de la carrera en Madrid. El plusmarquista español de 5.000 metros, que entrena regularmente en St. Moritz y el grupo de Thomas Dreissigacker, fracasó por su gran ambición. «No me arrepiento», explicó más tarde. El medallista europeo quería bajar de los 31 minutos. En los primeros kilómetros, con un tiempo de 2m 59s y 3m 1s, tuvo mucha energía, ya cruzó el ecuador en 15m 31s y luego remató para terminar en un tiempo de 31m 16s.


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