La policía ha detenido en Sevilla al fotógrafo salvadoreño Diego Andrés Rosa Rosales debido a una orden de detención de Interpol elaborada por el Gobierno de Nayib Bukele. El escritor, de 25 años y que ha pedido ser salvado en España, se encuentra recluido en una comisaría de la capital andaluza a la espera de comparecer mañana por la mañana ante un juez de la Corte Internacional de Justicia para decidir la situación, según informó la policía.
Rosa llegó a España hace dos meses, el 4 de noviembre, y está especializada en derechos humanos y política. Trabaja para los medios Infomedia y Zuma Press, y anteriormente El faro. «Estamos seguros de que España no apoyará la represión de los periodistas por parte de dictadores y otras personas», critica Alfonso Bauluz, presidente de Reporteros sin Fronteras, quien afirma que el hermano de su fotógrafo ha sido detenido en Argentina.
Rosa ha presentado una solicitud de protección a las autoridades españolas porque siente que su vida corre peligro debido a las torturas del Gobierno de Bukele. La petición de protección se ha presentado «por la persecución y el riesgo de ser detenido en su país, por su fama de manifestante, que no coopera con su Gobierno», explica Mercedes Alconada, jefa de los servicios jurídicos de la agencia para los refugiados CEAR en Andalucía occidental.
La abogada de Rosa, Marta Balmaceda, explica sobre su comparecencia de mañana: «No creo que haya ningún problema, pero la libertad la debe ordenar el juez. La solicitud de protección está hecha y ahora está en manos del Juzgado». Fuentes policiales explican que la Tercera División de Udyco de Sevilla detuvo al fotógrafo antes de ser llevado ante la Corte Internacional de Justicia.
El juez que conocerá su caso mañana sábado decidirá si da luz verde al pedido de extradición, pero como Rosa tiene un pedido de asilo pendiente que debe ser aceptado o rechazado por la Oficina de Asilo y Refugio del Ministerio del Interior, está claro que será liberado. En estos casos, la persona afirma que su vida corre peligro y muchas veces es liberada, aunque conserve su pasaporte.
Naciones Unidas ha condenado el abuso por parte del Gobierno de Bukele de las notificaciones rojas solicitadas por Interpol y utilizadas contra prófugos de la justicia, rastreando y persiguiendo a defensores de derechos humanos «más allá de sus límites», según expertos especiales del organismo internacional.
«Interpol apoya la represión internacional sin tener en cuenta a las personas a las que se les proporciona la información»Los medios criticaron el mes pasado en un comunicado. Naciones Unidas intervino en favor de dos abogados salvadoreños de derechos humanos, Ivania Cruz y Rudy Joya, que han solicitado protección en España y contra quienes el presidente centroamericano ha emitido órdenes de detención internacionales.